Titulitis.
En Corea se vive la titulitis a flor de piel. Es decir, le dan mucha importancia a tener un título universitario. Y si hablamos de los propios coreanos le dan importancia incluso a la universidad donde hayas hecho tu carrera. A mi es algo que, sinceramente, dependiendo del tipo de trabajo, la titulitis no la considero importante. A veces es más importante una buena actitud ante una buena aptitud. A veces, es mejor una persona con un CV más bajo pero con una experiencia más contrastada. O simplemente otro tipo de motivaciones (ganas, interés, capacidad de mejora, etc.) o situaciones personales. Pero en Corea tener un título universitario de grado alto es importante para la gran mayoría de los trabajos. Así que si no tienes un título universitario, o no lo puedes convalidar internacionalmente, vete haciéndote a la idea de que va a ser un lastre que te va a impedir avanzar.
Enseñar español en Corea.
Quizá este sea el campo que todos ven como algo más sencillo. En los últimos meses me han llegado muchos correos de personas que querían venir a enseñar español. Lo más curioso es que la gran mayoría no se dedica profesionalmente a la enseñanza del español. Algunas personas incluso, hasta pongo en duda que realmente conozcan el idioma. Es algo que me pone los pelos de punta.
No hace mucho que se están cuestionando los profesores de inglés que dan clase en Corea porque no tienen una preparación adecuada para dar clase. Aquí el concepto “nativo” se ha extendido como una carta de presentación donde todo vale. Así pues, cualquier nativo de un idioma parece que está preparado para enseñar ese idioma. Algo que evidentemente no es cierto, y algunas consecuencias de esto se han empezado a pagar en Corea. Por esto me da pánico que pudiera suceder lo mismo con el idioma español. Sobretodo teniendo en cuenta el perfil de personas que me preguntan acerca de la posibilidad de irse a Corea a enseñar español y su pobre conocimiento del idioma, especialmente de la ortografía.
Así que, si quieres ir a Corea a enseñar español deberías de saber bien español. Y aquí no incluyo tener un título universitario como algo que te reconozca saber el idioma, ya que he visto personas que, no sólo teniendo título universitario, sino estudiando además un doctorado, escriben con muchas faltas ortográficas que no se corresponden a su nivel académico. Lo cual también es un problema de la calidad de enseñanza en determinados países hispanohablantes, especialmente los latinoamericanos. (y que no se me enfade nadie, pero es lo que hay)
Aun así las academias coreanas (y universidades) suelen contratar profesores de español que tengan una licenciatura universitaria. Es el baremo que suelen poner para asegurarse de que la persona en cuestión, tiene un mínimo de nivel y conocimiento del idioma. A mi no me parece justo, pienso que hay personas con diplomaturas o con otros estudios no universitarios que pueden ser tanto o más aptos que licenciados. Al fin y al cabo la mayoría de los profesores de español suelen dar clase de conversación, y para conversar con coreanos (que normalmente son de nivel inicial-intermedio) es suficiente. Sin embargo entiendo que, dada la complejidad para hacer entrevistas de trabajo y emitir el correspondiente contrato y visado, es lo más fácil y sencillo.
Evidentemente lo óptimo sería ser licenciado en filología hispánica y/o tener el título de profesor de español como lengua extranjera (ELE). Aun así tampoco me parece algo determinante si sólo se va a dar clase de conversación. Por regla general son los profesores coreanos los que dan clase de gramática o enseñan en los niveles iniciales. Y aunque el nivel de un profesor de español coreano no es muy elevado, puede tener una explicación fluida de las reglas gramaticales con los alumnos. Con lo que si no tienes ni idea de coreano puede serte algo complicado explicar cuestiones más complejas. No sirve de nada haber leído a Fishman o Chomsky, ni saber lo que es una fricativa alveolar sorda, un diasistema o leerse Rayuela de Cortazar veinte veces si luego se es un inepto para explicar un diptongo, la diferencia entre “incluido, hasta e incluso” o simplemente no se tiene la actitud suficiente para motivar a los alumnos y no sabe formar correctamente. Y para explicar esto último no hace falta ser filólogo, aunque evidentemente pueda ayudar mucho. No es importante explicar, lo importante es saber enseñar. En mi opinión no hacen falta Unamunos para enseñar español las academias de Corea, lo que hacen falta son maestros que formen y enseñen, que motiven y animen. Y cualquier nativo con actitud y buenas aptitudes puede cumplir ese rol. Al fin y al cabo la lengua es un bien común y social que hemos aprendido en profundidad desde nuestra infancia y adolescencia. Todo lo que se enseña de español en Corea lo hemos aprendido anteriormente en el colegio e instituto. Efectivamente cualquier formación posterior es buena, pero no la considero imprescindible. Por supuesto es una opinión personal y algunos filólogos me saltarán al cuello intentando defender su terreno. Están en su derecho por supuesto, pero la lengua y las reglas gramaticales y ortográficas no son como la medicina o una ingeniería que se aprenden únicamente en la universidad. Las comparaciones, a veces, son odiosas.
Sobre este tema ya escribió Felipe en su blog Eurowon. Felipe es ingeniero y compagina su trabajo en la Oficina de Turismo de Corea con clases de conversación en una academia de Seúl. Su entrada es muy interesante aunque hay dos puntos que son interesantes de matizar.
El primero que si quieres dar clases particulares de español sí que es necesario estar inscrito en el Ministerio de Educación como profesor de español, ya que tiene unas reglas legales que hay que cumplir. Y además tienes que tener en cuenta que siendo nativo de español y sin tener ni idea de coreano, es posible que sólo puedas dar clase a alumnos que tengan un nivel que se corresponda a partir de un DELE B1, y generalmente el número de coreanos que superan estos niveles o que quieren avanzar, hasta más allá de B2 no suele ser muy elevado. Por lo que es posible que tus ingresos sean bajos o muy bajos. Hablo de dar clases particulares enseñando el idioma en todos sus aspectos, no sólo de conversación.
La segunda cosa es que nosotros no tenemos una mini academia como tal, aunque entre Jumi y yo le llamamos “mini academia” de forma coloquial, sino que damos clases particulares.
Mi caso es un caso especial. Yo no soy profesor ELE, ni licenciado en filología hispánica. Sin embargo tengo suficientes conocimientos y experiencia como para dar clase de español por diversas cuestiones personales que no tengo por qué contar porque forman parte de mi vida privada. Si no fuera por eso me habría sido bastante difícil enseñar español. Seguramente mi docencia no será perfecta como tampoco tiene porque serla la de alguien con un título ELE. Está claro que un título demuestra una formación, pero para poner en práctica esa formación cuenta en un porcentaje muy alto también la personalidad del docente. Mi actitud, mis ganas de mejorar y mi implicación por la enseñanza hacia mis alumnos es máxima. Además cuenta el factor de que conozco bastante bien cómo es la sociedad coreana, qué cosas se pueden decir o no en clase, cómo tratar a los alumnos, etc. Con esto no quiero hacer un alegato a favor de mi persona como docente. Simplemente quiero poner de manifiesto que las cosas se hacen bien cuando se tiene actitud, aptitud, pero sobretodo si te gusta lo que haces. La gente que tiene intenciones de ir a vivir a Corea y enseñar español porque “no hay otra cosa” seguramente sean malos profesores y les acabará pasando factura a la larga, bien cambiado de trabajo o bien dejándolo, y lo que es peor, influyendo de manera negativa sobre los alumnos. En serio, si no te gusta enseñar el idioma, busca otra cosa. Sino sólo te engañas a ti mismo, engañas a tus alumnos y dejas una mala imagen del resto de profesores que sí creen en el idioma y se desviven por enseñar. (sean filólogos o no)
Pero como comento mi caso es especial. El hecho de que esté casado con una coreana me ha ayudado significativamente a superar uno de los grandes problemas para residir en Corea: el permiso de residencia. Para cualquiera que quiera venir a dar clases particulares o montar una academia ese va a ser su gran problema principal.
Por otra parte ser profesor de español en Corea no es algo que te haga ganar dinero. En Seúl, en las academias y universidades pueden pagar más o menos bien. Precisamente ahí es donde debería de valorarse el ser filólogo para enseñar en la Universidad y tener un buen trabajo y un buen sueldo. Ya que hablamos de títulos oficiales con profesores oficiales. Títulitis everywhere… Pero a veces hay trabajos deacademias que sólo son algunas horas, a veces son horarios difíciles o desplazamientos continuos o largos. A veces vivir de esto si no se tiene un contrato estable puede ser imposible. Yo, que doy clases de español sobrevivo junto a mi mujer porque entre ambos podemos ganar lo justo y necesario. Si viviera yo solo no podría tirar adelante y me habría vuelto a España.
Además nosotros vivimos en Busan. Aquí ya hay varias academias que enseñan español, pero además la cantidad de alumnos que estudian español es muy pequeña. Muchos de ellos se van a Seúl a estudiar, y es que es Seúl el principal foco de enseñanza de español en Corea. El resto del país es relativamente difícil conseguir alumnos y vivir de ello, a no ser que se trate de alguna universidad o instituto que te de un contrato de remuneración fija.
Además en las academias de Busan no suelen pagar bien, o suelen hacerlo en función de los alumnos que tienes, con lo que como tengas una clase de tres o cuatro alumnos, tus ingresos no te van a llegar ni para pagar un alquiler. Esto sucede porque Seúl es el foco de todo. Todo lo importante del país se centra en la capital y el resto como si no existiera. Así que si tienes pensado enseñar español en Corea busca en Seúl donde hay muchas academias que dan español. Algunas incluso que se dedican únicamente al español como Real o Feliz,. No pierdas el tiempo por las demás regiones del país porque difícilmente encontrarás algo. Aunque nunca se sabe, claro.
Pero el que haya academias en Seúl tampoco significa que haya ofertas de trabajo. Hay demanda, hay academias y ya hay profesores impartiendo clases. El hecho de que haya una vacante no es algo que suceda siempre. A veces hay profesores que están uno o dos años. Pero parece que con el tema de la crisis y tal y como están las cosas no va a haber muchas vacantes. De todas formas mi consejo es que si te interesa tanto este tipo de trabajo vayas en persona a las academias y dejes tu CV. Pero si lo que realmente te gusta es enseñar español y tienes lo necesario para optar a estos trabajos, entonces no te ofusques con Corea y busca otros lugares porque en China o Japón siempre están saliendo ofertas para profesores ELE y que puedes buscar por internet.
Otra opción es montar tu propia academia o mini academia. No es algo fácil, si lo fuera, se habrían abierto muchas, y creo que, de todas las academias que conozco, ninguna ha sido abierta por extranjeros hispanohablantes. La diferencia básica entre una academia y una mini academia son los límites o restricciones legales. Por ejemplo: un solo profesor, un mínimo de m2, lavabos para hombres y mujeres y no más de 9 alumnos por clase en las mini academias. Y otro tipos de requisitos diferentes en las academias. Para todo ello vas a necesitar ayuda de coreanos nativos para el papeleo. No sólo amigos, sino ya consultores, abogados o expertos en diferentes materias. A todo esto tienes que sumar el tener tu propio visado. Si no tienes permiso de residencia vas a tener que contar con una transferencia de capital de tu país a Corea bastante elevada de varias decenas de miles de euros para montar tu propia empresa (con las comisiones internacionales que ello suponga). Y aunque los trámites puedan ser rápidos, la competencia labora, las restricciones legales, la elevada cantidad de dinero, además de todos los demás factores de abrir un negocio y que te de beneficios, se van a volver en tu contra rápidamente. No hay que olvidar que, aunque eficiente administrativamente, Corea es una sociedad que como Japón es proteccionista con sus empresas y su capital económico.
Para la gente interesada en este tipo de empresas o abrir su propio negocio quizá les interese más otros destinos como China o Japón que tienen mucha más información y donde muchos otros españoles ya han pasado antes. En ese sentido siempre recomiendo la lectura de la revista Global Asia especializada en China donde puedes encontrar toda la información necesaria en cuanto a las relaciones empresariales entre China y España.
El sueño coreano no lo era tanto.
Al final te das cuenta de que son muchas las dificultades que se acumulan para vivir en Corea. Que encontrar trabajo no es tan sencillo, y que el país no es como se proyecta internacionalmente, sino que también tiene sus cosas malas. Por si fuera poco a todo ello le tendrás que sumar la nostalgia de tu familia y amigos. Yo lo he sufrido ahora, seis meses después de llegar aquí cuando se te juntan muchas dificultades y te das cuenta de que no viniste de paso sino para quedarte largo tiempo. Aceptar eso es a veces duro. No tener apenas amigos, echar de menos a los que siempre han estado a tu lado, no poder tocar o abrazar a tu familia, y siempre con el handicap del coste económico de los vuelos, del no poder en esta o aquella época y tener que ir posponiendo una visita que nunca llega, etc.
Aún así estoy muy contento en Corea, por supuesto. Soy feliz aquí porque me gusta mucho mi trabajo. Disfruto con mi trabajo. Si no fuera así posiblemente viviría amargado.Y lo que más me gusta de Corea es que cada día voy descubriendo cosas nuevas, es difícil aburrirse aunque a veces puedan venir estados de bajón. Antes de venir a Corea tenía unas ganas increíbles. Me había cansado por completo de mi país, estaba asqueado de mi vida de los últimos tres años y necesitaba un cambio. Lo conseguí y mejoré en salud, en emociones y como persona.
Sin embargo no vine a Corea por un sueño, ni porque me pareciera el país de las maravillas donde todos son guapos y guapas, ni por su música de ritmos repetitivos y coreografías de instituto… y lo hice conociendo su hipocresía y sus cosas no tan buenas, su trato con algunos extranjeros y algunas formas de pensar, y sabiendo que me encontraría con todo de frente y tendría que convivir con ello. Quizá por eso, porque llegué con la realidad de un país que ya conocía por haber estado viviendo antes durante varios meses no recibí ningún impacto emocional negativo. Quizá por eso, porque yo no he vivido el “Korean Dream” he sobrevivido a Corea. Quizá, si tu vienes con otra idea acabes volviéndote a tu país.
Mi consejo: si piensas que este es un país donde todos por la calle son ídolos de kpop, la gente en sus casas son como en las series, un país donde todo es maravilloso, todo es buena gente, no hay delincuencia, si crees que has de venir aquí como sea, con una beca, a estudiar o a trabajar “de lo que sea” (incluso dando clases de español “porque no hay otra cosa”), porque no te puedes morir sin vivir en Corea… Es muy fácil, no vengas. Ven de vacaciones, lo disfrutarás mucho más y lo recordarás toda la vida. Es más, quizá incluso vuelvas de viaje otra vez.
Por supuesto cada uno tiene su propia opinión la cual no tenemos por qué compartir, y no seré yo quién le quite a nadie el sueño de venir a Corea, pero espero que al menos mi opinión sirva para la gente que se plantea estas cosas, porque pienso que siempre es interesante conocer todos los puntos de vista. Y vosotros ¿qué opináis? ¿habéis tenido alguna experiencia viviendo, trabajando o probando en Corea o en otro país de Asia Oriental?